La vida, como sistema por Alberto Forero Cardozo:
La vida es u sistema que se estructura y funciona de manera coordinada a partir de subsistemas que se integran y operan de manera articulada hacia un objetivo común: la supervivencia.
El sistema se forma desde la genética de los seres vivos se mantiene hermético mediante el consumo de la proteína construida al interior de cada subsistema por los organismos que lo integran; en otras palabras la vida surge de la vida y la vida se retroalimenta con vida.
Cada individuo tiene un genoma o información genética única, propia de la especia o subsistema genético al que pertenece y toda especia viviente expresa su información genética en moléculas de ADN.
La molécula del ADN es la continuidad y el cambio, se encuentra en el núcleo del gameto o célula germinal conformando los cromosomas, que parecen tubos transportadores y en ellos están los genes ocupando un sitio como granos de maíz ubicados en una estructura parecida a una doble escalera en forma de caracol. Los genes son moléculas de ADN y cada gen lleva un alelo, lo cual equivale a tener una información genética alternativa o llevar un factor de cambio.
En la producción sexuada se encuentran y fusionan dos gametos, y las opciones de información genética se duplican en cada encuentro reproductivo. Desde el interior de cada subsistema a partir de los individuos, la unidad y el cambio están inscritos en la célula germinal; un dispositivo seguridad para garantizar la adaptación de las partes y del sistema. No puede existir evolución del todo sin el cambio simultánea de sus partes. La pérdida de una especie por causa distinta al proceso de adaptación natural afecta la continuidad de la vida como sistema en el planeta; se reducen las posibilidades de sobrevivir.
La información que cada gen transmite es específica, depende del sitio que ocupa en el cromosoma y de la historia evolutiva de la especia a la que pertenece. Estas unidades cifradas, empaquetadas en los cromosomas se encuentran en la naturaleza organizadas en sistemas de información autónomos, conocidos en la literatura especializada como genomas. Las especies no comparten los cromosomas, los paquetes de información son exclusivos de cada subsistema. Transferir cromosomas rompe el código evolutivo de la especie y hace colapsar el funcionamiento genético del organismo receptor podemos transferir el gen de una especia a otra y hacerlo funcionar con un cambio genético inducido.
Son los llamados productos transgénicos que aún tienen rechazo entre los consumidores potenciales.
La epigenética: el conocimiento de factores no genéticos que pueden intervenir en la estructura y expresión de los genes, entro al círculo de la investigación científica. La interacción con el medio ambiente es determinante en la expresión del fenotipo; es decir en la forma y funcionamiento de las proteínas.
El gen se puede expresar de diversas maneras según cambien los estímulos exteriores.
Desde hace años la bioquímica había clasificado los aminoácidos, en elementos estructurales de toda proteína entre esenciales y no esenciales; entendiendo como esenciales los que no sintetizan los organismos interiormente y deben obtenerlos en su comida diaria. En un estado natural cada organismo los incorpora al consumir la proteína de la que están construidas las demás especies.
Cada especie se convierte en el alimento natural de otra existen nichos ecológicos o microsistemas de nutrición; conformando un macro sistema organizado de reciclaje, de elementos que sirven para mantener la vida como sistema en el planeta.
Los biólogos en contraste con la comida sintética, están comprobando la importancia de la comida viva. Si cambia el estímulo cambia la expresión del gen.
Una molécula química producida en el laboratorio como alimento, o una proteína natural sometida a cocción, no compensa de manera integral el aporte nutricional que le da la proteína natural cada especia, en concreto se interrumpe la circulación de las enzimas vivas y la interacción que deben tener durante el proceso de digerir la proteína externa, e incorporar los elementos obtenidos al proceso de construir su propia proteína.
Otro aspecto es la neutralización del efecto corrector de los daños o enfermedades, que se producen por carencias de origen nutricional. Los alimentos desarrollados o procesados por las técnicas del hombre se quedan cortos en su dimensión constitutiva. En la naturaleza la nutrición es integral nutre y corrige. Esto se demuestra con las investigaciones sobre el ADN como ingrediente nutricional.
Lo asombroso es la sugerencia de una capacidad propia del ADN para auto corregirse. El sistema se perpetua, mediante la comida viva, así se evita la enfermedad en el organismo individual y se garantiza el suministro de proteína integral.
La importancia de comer sustancias vivas ya lo había explicado el doctor Benjamín S. Frank, médico en la ciudad de Nueva York, en los años 70's; ahora el doctor Javier Novo en su libro Genes, bacterias y Virus, dedicado a la divulgación de nuevos avances biotecnológicos, lo confirma.
El reto para los animales y el hombre es obtener la proteína natural, sin contaminación.